¿Dónde está el límite de la emoción?

2 Comments

  1. Hola Antonio, esta pregunta me ha noqueado. Para producir emociones hemos de bailar con nuestros clientes. Rara vez hemos de ser insistentes, hemos de entender al cliente y yo diría que también y más importante intuir qué necesita. Cuando no es conveniente hacerlo ?? En mi terreno la formación en habilidades, el coaching, …. no es apropiado hacerlo cuando el cliente, individual o colectivo no está maduro para acometer la tarea encomendada, realizar el desafío,es decir ver y entender la oportunidad de cambio …..

    • José Ruiz

      ¡Hola Mar!, si pinchas en el título, en el contenido del post trato de responder a esa pregunta. Es una autocrítica marketiniana a aquellos que viendo la importancia de las emociones en marketing, tratan de emocionar al cliente pero sin un objetivo claro y una coherencia con la experiencia de la marca. Porque así, lo que consiguen es saturar al cliente y no es que no lleguen a él con un mensaje claro, es que simplemente no llegan.

      Quizá la pregunta del resumen no ha estado muy acertada por mi parte.

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